Fichas de plantas (no cactus)
               

7.11.08

Propagar por esquejes


Se puede conseguir una gran cantidad de nuevas plantas por medio de esquejes, especialmente de arbustos, plantas rastreras y trepadoras, y resulta bastante fácil.

La dificultad se encuentra en proporcionar las condiciones correctas para estimular al esqueje a emitir raíces.

Aunque muchas especies de plantas enraizarán con gran facilidad simplemente introduciendo los esquejes directamente en un vaso o recipiente con agua: Potos, Tradescantia, Coleo, Begonia, Fitonia, Hedera, etc.

Un esqueje consiste, por lo general, en un trozo corto de tallo sacado del extremo de un vástago sin flores.

Normalmente el trozo de esqueje debe tener unos 5 o 10 cm de longitud, se debe cortar justo por debajo del nudo de una hoja eliminando las hojas inferiores y dejando solo un par en el extremo superior.

Hay que asegurarse de que el corte sea limpio, lo mejor es utilizar un cuchillo muy afilado o una hoja de afeitar. Sobre el extremo cortado se aplica hormonas de enraizamiento y se inserta en una maceta pequeña llena de compost especial para esquejes (no es imprescindible, pero si mejor).

Se riega y se coloca la maceta en un propagador que mantenga la temperatura caliente y constante, o bien se envuelve en una bolsa de plástico transparente con unos cuantos agujeritos para que transpire, asegurándola en el borde de la maceta con una cinta elástica.

Merece la pena plantar varios esquejes al mismo tiempo como medida preventiva por si alguno no arraiga.

Hacer esquejes de hojas

Para hacer esta operación sólo se puede escoger entre un número reducido de plantas, pero entre ellas, se incluyen especies muy hermosas como la Violeta Africana y numerosas Begonias.

La mejor época para hacer los esquejes es a comienzos del verano, cuando las hojas están fuertes y maduras. Las plantas en primavera dedican toda su energía al proceso de crecimiento, mientras que, a finales del verano, su capacidad para propagarse es más reducida.

Sin embargo, cuando las hojas están maduras y se encuentran en su apogeo, son lo bastante fuertes para soportar el periodo de propagación y ser separadas de la planta madre.

Siempre debemos elegir una hoja completa, que no tenga ningún daño y muestre un aspecto totalmente sano. El extremo cortado de las hojas con un trozo de peciolo se han de introducir en hormonas de enraizar y se insertan en el compost humedecido.

Para obtener los mejores resultados, lo ideal es tener un propagador donde la temperatura es constante, pero se puede suplir cubriendo las macetas o semilleros con una bolsa de plástico transparente o un cristal.

En unas semanas ya tendremos las pequeñas plantitas que se pasarán a una maceta en cuanto se vea que se pueden manipular sin resentirse.

En este ejemplo se trata de un trozo de hoja de Begonia de hoja; esta especie demuestra muy buenos resultados. Se corta y divide una hoja en varios trozos, se practican unos cortes a lo largo de cada nervio donde se une con otro.

Se coloca la hoja en un buen sustrato húmedo y con una temperatura cálida, a las pocas semanas, tendremos una nueva plantita. Cuando la plántula tenga un tamaño manejable se puede trasplantar a un contenedor mayor.


       









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